miércoles, 11 de julio de 2007
Nuevos problemas.. ¿nuevas soluciones?
Cada día que pasa somos más las empresas y profesionales independientes que nos dedicamos a las artes gráficas, al diseño, la publicidad, impresión y de rebote, a contribuir en labores de mercadotecnia. Cada seis meses egresan nuevas generaciones de diseñadores, provenientes de por lo menos 30 escuelas y universidades que ofertan estas carreras y cursos (en la ciudad de Guadalajara, únicamente). Sumémosle que cada día hay un nuevo competidor, un nuevo proveedor, con un precio más reducido al nuestro e incluso -cuesta admitirlo- con mejores alternativas, más baratas y -siendo sinceros- hasta de mejor calidad en soluciones que las que acostumbrábamos realizar.
¿Estás en ese caso? Yo admito que mi competencia es cada vez más habil.. Entonces ¿Que toca hacer?
Quizá es un asunto de creatividad y estrategia, pero sobre todo, de hacer una pausa y replantearnos lo que actualmente estamos haciendo. A veces diez minutos de planeación nos ahorran diez meses de pagar las consecuencias. Ahora les platico por qué.
1. Cuestión de creatividad.
Un buen amigo mio, Carlos Guerrero, a través de su plataforma Gente innovando, tiene a bien citar una frase que me gustaría compartirles: "Si usted SIEMPRE hace lo que SIEMPRE ha hecho, SIEMPRE obtendrá lo que SIEMPRE ha obtenido. Si lo que está haciendo no funciona, haga otra cosa" -O'Connor y Seymour.
¿Cuántas veces no nos quedamos en el camino por algo como esto? Quizá sea un buen momento para replantear nuestra visión del negocio, de nuestras actividades profesionales o los caminos que tomamos por "hacerlo como siempre". Quizá ver las cosas desde otra perspectiva (a eso llamémosle creatividad) seguramente nos pueda abrir nuevas posibilidades.. o por lo menos, nos lleve a la salud mental, porque ¿acaso no te diviertes y disfrutas más los retos creativos que los administrativos?
2. Verle el lado "oportuno" a las cosas.
La gente suele decir ante la adversidad: "vele el lado bueno". Yo propondría.. mejor busca el "lado oportuno" a las cosas. Ya lo sabían los griegos hace más de dos mil años, le llamaban "Kairós" (el encontrar "el momento justo, el momento oportuno") y no es otra cosa más que el actuar sobre las cosas cotidianas con la mirada puesta en las futuras.. y no lamentarnos por el pasado o lo difícil que está siendo el presente. Lo explico a través del siguiente ejemplo que nos tocó en la oficina:
Hace unos años las impresiones docucolor (láser a color, tamaño tabloide) costaban 40 pesos cada una. Office max las vende el día de hoy a 22 pesos. Mientras esto sucede, hay proveedores en el centro de la ciudad que las ofrecen en $ 3.40 pesos cada una y con mejor calidad!! al 10% de su costo original. Para quienes vivían del alto margen de utilidad sólo existen lamentos (y quiebres de sus empresas, claro).
Para quienes vieron esto como oportunidad, han abierto nuevas oportunidades de negocio y ahora venden impresos por volumen por precios tan competitivos que resulta irresistible no mandarles producir nuestros materiales. Voltearon su mirada de "un solo cliente de 400 pesos" por "100 clientes de $10". Y ganan más del doble. (Para muestra: una empresa que vende el millar de tarjetas de presentación a 89 pesos, suele ganar más de 8,000 diarios sólo por eso. Buen dato, no?)
Esto pasó con las lonas a color, que de $ 400 el metro cuadrado ha bajado hasta $ 38 pesos.. pasó con el offset.. con los honorarios del diseñador.. con las compañías telefónicas y de internet.. con todo! (bueno, menos con los salarios de los diputados, pero es que ellos no tienen competencia).
¿A que nos lleva esto? Quizá a plantear que una competencia cada vez más drástica nos obliga a pensar de formas alternas, diferentes. Deja atrás candados mentales o bloqueos por el "¿qué dirán?"... Quién pensaría que hacer unas simples tarjetas de presentación pueden dejar tanto dinero. Piensa.. ¿cómo puedes usar a tu favor, en este "momento justo" tu talento para abrirte nuevas posibilidades? Aplica la experiencia del cambio de "canal" a tu actividad profesional.. es un buen ejercicio.
3. Pregunta clave: ¿que vendes?
Y no me refiero al listado de "tangibles" que puedes desarrollar. Es obvio que quizá hagas tal o cual cosa con singular habilidad, pero.. ¿es por eso que te prefieren tus clientes? ¿Eso te diferencia de los demás? Tu diseñas, el diseña, nosotros diseñamos, todos diseñan! (hasta los clientes autodidactas con software para diseño en sus PCs). ¿Por qué habrían de elegirte a ti?.
Piensa en algo más trascendente: la experiencia que tu les brindas, el problema que les resuelves, las emociones que transmite tu trabajo (la confianza, por ejemplo, no todos la proveen). Piensa en atributos que te identifiquen y diferencíen de los demás. Piensa cuál es la NECESIDAD REAL o problema que le estás resolviendo al cliente. Todos les podrán vender impresos, pero pocos les saben ofrecer soluciones. ¿Eres parte de ese selecto grupo de sus "aliados" que les resuelven problemas? o te dedicas a levantar los pedidos sin mirar si serán de utilidad... ¿Vendes impresos a color.. o le apoyas a las empresas a comunicarse con su clientela, proporcionándole además de las herramientas que necesite, como folletería, tarjetas de presentación, sitios web.. etc?
4. Visualízate como una marca
No es dejar de lado tu parte humana y ser solamente un instrumento de cambio.. por el contario. Se trata de tomarte en serio la imagen que proyectas y darle coherencia, ya que todo lo que haces comunica. Capitaliza todo eso en tu propia marca (tu nombre ya es una marca, registrada ante la autoridad civil, o no?) así que aprovecha que en distintos espacios, entre clientes, proveedores, contactos, amigos, colegas, competidores, etcétera tu nombre sea sinónimo de cosas favorables.
Consejo: Piensa en cómo quieres que te recuerden, y actúa en consecuencia para lograrlo.
(Esa es la base de mi tesis de maestría, en identidad corporativa, de la cual haré un post más adelante).
Como ves, en este espacio han surgido sólo cuatro de cientos de posibilidades de hacerle frente a la competencia. ¿Con cual te identificas? ¿alguna te hizo "clic"?. Si efectivamente todo ha ido cambiando, ¿necesitas cambiar también tu?.
Espero tus comentarios, abajo viene el link para hacerlo..
saludos + buenos deseos si estás por cambiar.
Leo.
La recomendación del día:
Este tema lo he venido desarrollando en el aula de la universidad desde hace más de seis años, y sigo "peloteando ideas" sobre ello, plan cuates, con Carlos Guerrero (citado al inicio) en proyectiva, un despacho del cual fui socio. Si te interesa más el tema, Carlos ofrece a nivel nacional cursos de creatividad y gestión del cambio bajo la marca Gente Innovando. está muy interesante su enfoque.
El postre:
Hoy leí un artículo que habla precisamente de los nuevos rumbos que toman las cosas con la competencia, se llama "Hacia dónde van las marcas" de Joan Costa, comunicólogo, diseñador, sociólogo y comunicador radicado en Barcelona. Te lo recomiendo, es breve y atinado. Está publicado en Foroalfa.
martes, 3 de julio de 2007
¿Diseñador metido en radio? Merca-Plus..
Quizá suene raro, pero el día de ayer inició una nueva aventura para su servidor (en la faceta de diseñador, obviamente), no en el ámbito académico o comercial.. sino en la radio!! ja ja, vaya cosas en las que se mete uno.. que ahora además de diseñar la imagen del programa, ya ando echando voz al aire.
Esto es parte de un proyecto muy interesante llamado Merca-Plus, comandado por Rodolfo y Carlos Guerrero, con quienes además de la amistad ahora nos une una idea muy interesante: llevar la mercadotecnia (en todas sus facetas), el diseño (si! el diseño gráfico, tal cual) y temas afines al mundo del radio.
Ya vendrán más adelante aportaciones de su servidor en las áreas de identidad corporativa, gestión de marca, diseño y comunicación y un etcétera tan largo como el rating nos lo permita.
Este proyecto, al cual los invito a sumarse sintonizándolo, sale todos los lunes de 9 a 10 de la noche por Éxtasis Digital en el 105.9 FM de Guadalajara, con cobertura también en mi querido León, Gto. y Puerto Vallarta, Jal. Para el resto del mundo, se transmite en vivo por internet..(haciendo clic puedes escuchar la estación, programan oldies..)
Está más que interesante el perfil del programa.. van de invitados desde directores y creativos de agencias de publicidad hasta personajes destacados del medio de la mercadotecnia.. universidades.. y, en donde me incluyo, hacemos mancuerna cada 3 semanas el equipo de márketing con su servidor hablando de diseño.
Como les decía, el día de ayer fue mi primer participación, resultandome sumamente curioso el hablarle a alguien a quien no veo ja ja ja -y para lo visual que soy!- mirar al micrófono en cabina y no a los ojos del que escucha. Salvo esas "rarezas" propias del medio, esto es algo que rompe la rutina y no dudo que traerá cosas geniales.
En fin, ya estaré mas adelante platicándoles de esta aventura. Mientras tanto habrá que practicar eso de la locución, y pedirle consejo a quien ya está acostumbrado a ello. Ya que me meta un poquillo en la programación de un podcast, les pasaré las grabaciones en mp3 de cada programa.
Saludos!!.. por cierto.. ¿Que me cuentas?
Escribe algún comentario.. la liga para hacerlo está aqui abajo..
Leo.
PD Quiero aprovechar el blog para agradecer amplísimamente a mi colega y amiga Nora Partida, diseñadora gráfica y locutora de varias estaciones de radio locales, quien me dió algunos consejillos antes de entrar al aire, ya saben, las maravillas del messenger que le salvan a uno el pellejo, je je
miércoles, 27 de junio de 2007
Sobre los concursos de diseño..
Personalmente, y como despacho en coordinación con mi socio, nos hemos encontrado con este tipo de invitaciones con frecuencia. No nos resulta extraño, dado que es una plataforma muy común para las empresas ya que con eso se ahorran una enorme cantidad de dinero, pero.. ¿qué tanto nos conviene participar?.
Creo que poco.
Les contaré de cuatro experiencias sobre este tema para explicarles el por qué.
Primer experiencia: La novatada.
Corría el año 2000 -aproximadamente- y en aquella época era socio y director de diseño de un condominio creativo en la ciudad de Guadalajara. Era una etapa en la que le "tiraba a todo lo que se moviera" para hacer negocios, queriéndome comer el mundo con todo y la corbata ejecutiva que solía usar.
Llegó al despacho la invitación a participar en un concurso para crear la imagen y campaña publicitaria de un fraccionamiento exclusivo al poniente de la ciudad, gestionado por una de las empresas más reconocidas del ramo inmobiliario. Omito los nombres del fraccionamiento y el cliente para no invocar a la gastritis del coraje.
Por supuesto, el afán de hacer negocios y "darnos a conocer" era la línea a seguir, así que sin dudarlo dijimos: va!. Pedimos información, imágenes, charlamos sobre el proyecto, sus alcances y después de un par de semanas de labor creativa teníamos ya en el portafolio la propuesta idónea. Sin más protección que el confiar en la buena voluntad (je je je, ilusos) regresamos al grupo inmobiliario a presentar la propuesta. Fué un éxito y "ganamos" el concurso, a lo que prosiguieron las sesiones de cotizaciones y ajustes a la propuesta. Incluía posicionamiento, marca (logotipo), campaña de prensa, espectacular, etc.
Después de festejar nuestro triunfo "creativo" vino nuestra decepción mercantil. La empresa contratante tomó nuestra cotización e ideas y las presentó a uno de los despachos que perdieron el concurso, pidiéndole recotizaran aquellos su trabajo. Así lo hicieron y, con nuestras ideas y propuestas en mano, iniciaron una guerra de precios en la cual pretendieron (y lograron) bajar el precio inicial al 30% de su valor real con el otro despacho. Obviamente con este juego desleal decidimos no ir más allá y retiramos nuestra apuesta, que a estas fechas ya había consumido ¡¡¡seis meses de negociaciones!!!
La sorpresa vino cuando un buen día caminando por la ciudad veo un espectacular anunciando un fraccionamiento con la misma selección tipográfica del logotipo que habíamos propuesto.. el mismo posicionamiento.. la misma imagen.. el mismo concepto.. todo igual!! Hasta el tratamiento de la imagen en photoshop, el slogan y el puntaje. lo único que cambió fue el nombre.. y mi concepto acerca de la honestidad de tal empresa, del papá de un "amigo" que era el director de la misma (motivo por el cual no demandamos) y del coraje de ver como se iban seis meses de apuesta a la basura.
Moraleja: En un concurso el que arriesga es el diseñador, el cliente jamás pierde. Y si te descuidas, muy seguramente habrá alguien que haga lo mismo que tu pero más barato, con tus ideas y sin ética alguna.
Segunda experiencia: El cliente tranza.
Si bien creíamos que "jamás" nos la volverían a hacer y nos cuidaríamos al máximo, nos quedaba aún confianza en la gente. Precisamente ese fué un punto débil. En el 2003, un municipio de la Zona Metropolitana de Guadalajara estaba por celebrar su feria municipal. Obviamente, el despliegue de imagen sería amplio y con ello se abrió la puerta -vía concurso- para hacer un trabajo que luciera en nuestro portafolio. Y sólo teníamos 2 dias para presentar la propuesta.
En aquel tiempo, la ejecutiva que llevaba el proyecto en la agencia, tenía amistad con el comité organizador y dada esa confianza decidimos entrarle al "bomberazo". Una campaña, una imagen rectora (quedó muy bien, la recuerdo) y en tiempo récord. Teníamos amplias posibilidades de ganar y así lo hicimos: el consejo votó unánimemente por la propuesta de nuestra agencia y oh decepción.. ahí vino la tradicional forma de actuar de nuestros gobernantes... la corrupción.
Nos propusieron un pago muy bajo -algo así como 3,000 pesos-, que únicamente cubría los gastos de producción del dummy. Por tratarse de algo para vestir nuestro portafolio, por apoyar al "amigo" de la "amiga" y al no perseguir nosotros realmente una remuneración sino la posibilidad de llevar al papel nuestra imagen, accedimos a esa propuesta. Al día siguiente nos pedían el trabajo gratis. Ahí ya no nos dió "buena espina" y decidimos retirar nuestros bocetos.
A la semana siguiente la secretaria que nos devolvió el material nos dijo que "era una lástima que no fueramos flexibles.. que a todos les gustó nuestro diseño pero que eran demasiados los 100,000 pesos que pretendíamos cobrar por el mismo".
Ratas inmundas!!!!! resulta que la gente involucrada en la organización -que a la larga tuvo problemas legales, fue denunciada en la prensa y le llovieron demandas y quejas- pretendía obtener cien mil pesos del erario para "gastos de diseño" y a nosotros no darnos un quinto. Aquí se ve la calidad de los funcionarios públicos.. Afortunadamente, no usaron la imagen propuesta, aunque algo de ella fué imitado con muy pobre calidad. Digno de quien la organizó.
Moraleja: Toma tus precauciones, hazle caso a la intuición y desconfía de los concursos en los que no tengas la certeza de la honestidad de quien convoca.
Tecer experiencia: Va la buena!
Je je no todo es fatalidad, también los concursos proveen de experiencias gratas.
Hace unos meses recibimos en el despacho la invitación para participar en el diseño de la imagen de primavera para un centro comercial, el de más status de la ciudad. Después de analizar la invitación, optamos por asistir a la cita y en caso de confiar en la empresa contratante, le entraríamos. La chica de relaciones públicas nos atendió de maravilla, el proceso fué muy transparente y nos motivó el encargo.. decidimos participar.
Entramos a marchas forzadas a la convocatoria pero aún así tuvimos la oportunidad de generar una propuesta acorde a los requerimientos mercadológicos, de estilo y apropiada en lo técnico, misma que fué del agrado del cliente, resultando ganadora.
Aquí vino la cosecha de bondades y dos pequeñas decepciones.
Las bondades: el ver nuestro trabajo impreso en gran formato ante miles de personas que asisten al centro comercial.. la proyección que nos dió como portafolio (de inmediato llegaron nuevos clientes por esta recomendación).. y la buena relación con la empresa que prometió dar para más. Incluso se llegó a plantear la posibilidad de una iguala para el resto de las campañas, verbalmente. Incluso se firmó un contrato para delimitar las aplicaciones a generar, lo cual fué muy útil.
Las decepciones: al momento de la negociación, el cliente resultó un regateador profesional. El presupuesto asignado al proyecto estaba al 50% de lo que pretendíamos por concepto de honorarios, por lo que llegamos al siguiente convenio: accedemos a un presupuesto menor a condición de realizar 3 campañas más en el año. Por volumen y asegurando trabajo el resto del año, ya convenía. Aceptado.
Segunda decepción, al finalizar la campaña, nos "invitan" a concursar nuevamente, pero ahora por la campaña de verano!!. No se respetó el acuerdo, el sacrificio económico fué en vano. Hubo un cambio en el área de relaciones públicas, no se transmitió el acuerdo, en fin.. y nos fuimos enterando que las propuestas que no habian sido elegidas, se reciclarían. La campaña de primavera de un centro comercial ahora sería el estandarte de un desfile de modas, un fraccionamiento en la playa.. en fin, el cliente tomó el material del concurso como un stock de imágenes listas para usarse, sin importar si estaban correctamente enfocadas. El cliente se declaró abiertamente satisfecho por el poder contar con el trabajo de varios despachos y solamente pagar uno. Típico.
Moraleja: Si piensas entrarle a un concurso, verifica que te deje algún beneficio. Si ganas, sácale provecho. Si algo te prometen, que sea por escrito..
Cuarta y última experiencia: Hay que saber cuando retirarse..
Como la segunda parte de esas historias del centro comercial, vino la nueva propuesta a participar. Aquí el desencanto por el no respetarse el acuerdo inicial y la afortunada carga de trabajo en otras áreas de nuestro despacho nos hizo no entrarle con todos nuestros recursos a la nueva convocatoria. Le apostamos a nuestros clientes y obtuvimos en respuesta más y más trabajo. Mientras tanto, se llegó la hora del concurso, entregamos nuestro material y ganó otra agencia -con un trabajo bueno, a secas-. A nosotros no nos afectó esto, dado que lo preveíamos. No perdimos recursos, tiempo ni mermó eso nuestra actividad cotidiana. No arriesgamos más allá de lo necesario y sobre todo, nos dejó la reflexión sobre este tema.
A raíz de esto nos encontramos en varios blogs aportaciones sobre los concursos de diseño y nos fuimos formando un criterio más sólido sobre el tema.
El día de ayer nos llegó la invitación para la siguiente temporada de este centro comercial, misma que estamos evaluando. Aquí pudiera haber opiniones divididas en el despacho, pero al menos yo tengo la mía clara: aaaaadiós a los concursos especulativos. Ya les contaré del final.
Moraleja: Antes de entrar a un concurso evalúa tus posibilidades de éxito, tu tiempo, tu interés y sobre todo, no descuides tu cartera de clientes actual.
(Si sigues despierto leyendo este blog, te recomiendo algunos artículos sobre este tema, son muy buenos.)
El primero es este artículo publicado en FOROALFA, es buenísimo y muy bien sustentado, titulado "Los porques de los concursos".
El segundo link es una Declaración Ética acerca de los concursos de diseño, que hace la Asociación Mexicana de Escuelas de Diseño Gráfico (ENCUADRE).
La Asociación de Diseñadores Profesionales de USA (AIGA) envió una carta a sus afliliados para no participar en concursos especulativos de diseño, puedes leerla ya traducida al español en este link.
Y por último, un lúcido texto de Francisco Calles, tipógrafo mexicano y profesor de diseño, el cual habla de la "concursitis" como una nueva enfermedad..
Échenles un ojo, acá espero sus comentarios.
Saludos!
Leo.
